17 abr 2011

Banca Municipal sin Interés


El modelo económico actual, basado en la llamada “economía libre de mercado” ha pasado por varias etapas hasta llegar a esta última, en la que se manifiesta un alejamiento creciente de la economía real o productiva de la financiera o especulativa. Los humanistas denunciamos la tiranía del capital financiero que está ahogando a trabajadores y empresarios, quienes representan la economía productiva. Los aparatos estatales han subordinado todo a los intereses de estos grandes capitales financieros, que especulan con las materias primas, los alimentos, el petróleo, los avances tecnológicos, la salud, etcétera. La violencia económica que ejercen es la principal causa de sufrimiento de miles de millones de personas en todo el Planeta. Los gobiernos de Europa han claudicado y abandonan ahora el tradicional modelo de protección y derechos sociales y siguen obedientes las consignas de los “mercados” (entiéndase bancos y fondos de inversión).
Es necesario desactivar esta enorme dependencia y subordinación al capital financiero y pasar a una economía productiva. Por ello defendemos un modelo de economía mixtadonde tenga su papel la empresa privada, pero también la intervención y regulación pública. Proponemos la creación de una banca pública sin interés, capaz de transformar los mercados financieros; los especuladores podrán seguir existiendo en la banca tradicional, pero su acción se convertirá en algo cada vez más marginal, ya que las familias y empresas preferirán financiarse a través de banca sin interés y, por tanto, sin usura.
La banca sin interés puede parecer a simple vista un proyecto utópico, por la fuerte y arraigada creencia, de que un crédito ha de llevar asociado necesariamente una tasa de interés. Este disparate sólo se sostiene desde el punto de vista de la usura instaurada actualmente. Desde luego que sostener una estructura bancaria tiene su coste, pero el mismo puede solventarse con el cobro de un gasto administrativo, necesario y suficiente, y no mediante la aplicación de tasas de interés, y mucho menos con tasas usureras.
El estado, las comunidades autónomas y los ayuntamientos manejan suficiente cantidad de fondos como para poner en marcha un flujo de préstamos y depósitos que hagan viable la creación bancos municipales sin interés. También cuenta con suficientes herramientas fiscales y legales como para hacer que muchos depósitos de empresas privadas e instituciones de todo tipo se canalicen a través de la banca sin interés.


Esta Banca sin Intereses favorecerá la Propiedad Participada de los Trabajadores para crear nuevos modelos de empresa y apoyará las infraestructuras sociales. 

Desde luego que las operaciones realizadas por esta banca, para que realmente estuviéramos hablando de una democratización de la economía, deberían estar cogestionadas y controladas por el conjunto de la sociedad.


Para los humanistas la prioridad es que todas las personas tengan aseguradas sus necesidades en lo que concierne a salud, educación y calidad de vida (vivienda, empleo, alimentación, etcétera) para poder desarrollarse con libertad. Por tanto, aspiramos también a la democracia real en el campo económico. El objetivo de la economía es asegurar que las necesidades de base estén a disposición de todos y aumentar el bienestar de las personas. Las administraciones públicas deberían garantizar los servicios públicos y aportar liquidez monetaria, independientemente de la oferta de los bancos privados.

13 abr 2011

Programa electoral: 1. Democracia Real. Si no cumplen... que se vayan


Crece entre los ciudadanos el rechazo hacia la participación política y hacia los políticos en general. Las promesas que se hacen durante las campañas electorales son luego olvidadas sin que los votantes tengan mecanismo alguno para reclamar lo prometido, como si al acceder al poder, los alcaldes dispusieran de un cheque en blanco para actuar como les venga en gana. La actuación de muchos cargos que, cuando acceden al poder, utilizan lo público para su enriquecimiento personal, ha extendido la percepción de que la política y los partidos políticos se han convertido en maquinarias que defienden sus intereses y espacios privados, alejados de las necesidades y reclamos del pueblo. Se han convertido en normales el robo, la estafa y la mentira. A nivel municipal las operaciones urbanísticas se entienden en el conjunto de la población como operaciones especulativas donde un grupito de políticos y empresarios se reparten beneficios millonarios. Esta figura se ha repetido demasiadas veces en demasiados ayuntamientos de España.

No podemos calificar de realmente democrático un sistema orientado a perpetuar en el poder al conjunto de fuerzas que actualmente se alternan en los gobiernos municipales y autonómicos. Los grandes partidos reciben millones de euros del Estado, a lo que hay que sumar los medios técnicos y humanos que las administraciones ponen al servicio de los electos (despachos, ordenadores, vehículos, chóferes, secretarios, asistentes, etcétera), mientras otras opciones se ven aplastadas por una Ley Electoral que favorece a los grandes e impide que aparezcan las necesarias nuevas alternativas. Ni que decir tiene que los grandes poderes económicos están muy interesados en que esto continúe así, y la poco transparente financiación de los grandes partidos lo demuestra. La maraña de instituciones a distintos niveles (local, regional, nacional, europea) aumenta la sensación de lejanía de los ciudadanos. Hay una grave crisis de legitimidad de partidos e instituciones políticas.

Como consecuencia de lo anterior, cada vez más ciudadanos se apartan de la “democracia formal” y se abstienen como medida de protesta o de desinterés en las elecciones.

Para los humanistas no es suficiente votar una vez cada cuatro años. Las nuevas tecnologías permiten la construcción de mecanismos directos de información y participación, que controlen al poder político y permitan una
soberanía real del pueblo, y no sólo un simulacro en el papel. Por ello proponemos una Ley de Responsabilidad Política que obligue a los cargos electos a responder ante los ciudadanos sobre las decisiones tomadas en el ejercicio de su cargo, y contemple las promesas realizadas en campaña como un contrato entre el político y los votantes. Este contrato, al igual que cualquier otro, tiene que poder rescindirse cuando el político no lo cumple.

No podemos admitir que un alcalde, o cualquier otro representante del pueblo, tome decisiones que comprometan a varias generaciones de ciudadanos sin consultarles, y sin rendir cuentas ante nadie en cuatro años. Así ha sucedido, por ejemplo, cuando un Gobierno se ha embarcado en guerras o, llevándolo al plano municipal, cuando determinados alcaldes han endeudado a sus municipios con caprichosas obras faraónicas, teniendo después que reducir la calidad de los servicios básicos. ¿Cuándo hemos sido consultados antes de tomar decisiones de este calibre? Los humanistas defendemos que la delegación de poder que se hace en los representantes tiene que limitarse a los asuntos de administración ordinaria y al cumplimiento de sus programas electorales. Todas las grandes decisiones deben ser consultadas a los ciudadanos mediante referéndum.


En definitiva, para que la actual democracia sea real, es necesario reducir el poder de los representantes y devolvérselo a los representados en forma de democracia directa. Para ello necesitamos la creación de una Ley de Responsabilidad Política que sancione los incumplimientos electorales, que garantice un acceso igualitario de todos los partidos a los recursos públicos y a los medios de comunicación, y que permita que los colectivos ciudadanos puedan tener iniciativa directa legislativa y ejecutiva, incluso promoviendo la revocación de mandatos. Esta concepción de la democracia real es muy factible para ponerla en práctica en los municipios, donde el ciudadano tiene percepción directa sobre lo que hacen sus alcaldes y concejales.

9 abr 2011

Programa elecciones autonómicas y municipales 2011

PLAN HUMANISTA MUNICIPAL
Si estás cansado de tanta mentira... construye algo verdadero

Los partidos políticos tradicionales son de mentira. Han quedado reducidos a una estructura funcionarial, vacía de cualquier significado, sólo preocupada por su propia subsistencia y por el mantenimiento de un sistema que les alimenta para que las cosas sigan como están. Cada cierto tiempo escenifican su danza de cortejo e intentan seducir a los votantes en un falso juego de falsa democracia. Y mienten; mienten mucho. Su único proyecto es servir a los poderosos.

Disimular tanta falsedad ya resulta difícil incluso para los profesionales de la mentira. Por eso la gente ha dado la espalda desde hace tiempo a la política. Aumenta la abstención y aumenta la desconfianza. Aumenta, en definitiva, el individualismo. 

Las personas se sienten maltratadas. Maltratadas por los precios abusivos de productos básicos, por los bancos (que especulan y obtienen ganancias millonarias practicando la usura) y por sus gobernantes. Se viven maltratadas en su trabajo (si lo tienen) y en los servicios públicos, cada vez más deteriorados para justificar su privatización.

En este paisaje parece que todo vale. La atmósfera se presenta envenenada de crueldad, las relaciones personales se hacen cada día más crueles y la gente se trata cada vez peor a sí misma.

El individualismo imperante apuesta por el sálvese quien pueda, mientras se producen coyunturales respuestas colectivas empujadas por intereses ajenos a los verdaderos conflictos o por desbordes sociales que benefician a los sectores más extremistas del sistema.

Aunque entre las aspiraciones de la buena gente y la realidad se ha levantado un muro, los humanistas decimos que los poderosos de hoy no tienen asegurado el futuro. Es el momento de salir de la prehistoria.

Para los humanistas el tema principal es decidir si se quiere vivir y en qué condiciones queremos hacerlo. Se trata de una decisión personal: de buscar algo verdadero, que nos dé sentido, y construirlo junto con otros.

Denunciamos toda forma de violencia y planteamos un proyecto político que rechaza las falsedades que representan los grandes capitales y la estúpida cultura materialista que nos quieren imponer.

El Partido Humanista avanza sobre la simple formalidad de iguales derechos para reclamar iguales oportunidades para todos.

Que no te engañen... dentro de este sistema no hay elecciones. ¿Eliges, acaso, la usura de los bancos? ¿Eliges el desempleo? ¿Eliges gobernantes al servicio del dinero? ¿Salud y educación públicas deterioradas como excusa para privatizaciones? ¿Medios de comunicación vendidos? ¿Eliges hipotecar tu futuro para mantener este sistema?

Frente a esta democracia formal, los humanistas planteamos la necesidad de una Democracia Real que devuelva la capacidad de decisión a las personas. Frente a la especulación de los grandes capitales, situamos la Banca Pública Sin Interés y la Propiedad Participada de los Trabajadores. Frente a la privatización, defendemos salud y educación públicas gratuitas y de calidad.  

El Plan Humanista Vecinal es la expresión de una nueva forma de hacer política. Son las legítimas aspiraciones de la gente.

Si estás cansado de tanta mentira... construye algo verdadero

1. Democracia Real. Si no cumplen... que se vayan

Crece entre los ciudadanos el rechazo hacia la participación política y hacia los políticos en general. Las promesas que se hacen durante las campañas electorales son luego olvidadas sin que los votantes tengan mecanismo alguno para reclamar lo prometido, como si al acceder al poder, los alcaldes dispusieran de un cheque en blanco para actuar como les venga en gana. La actuación de muchos cargos que, cuando acceden al poder, utilizan lo público para su enriquecimiento personal, ha extendido la percepción de que la política y los partidos políticos se han convertido en maquinarias que defienden sus intereses y espacios privados, alejados de las necesidades y reclamos del pueblo. Se han convertido en normales el robo, la estafa y la mentira. A nivel municipal las operaciones urbanísticas se entienden en el conjunto de la población como operaciones especulativas donde un grupito de políticos y empresarios se reparten beneficios millonarios. Esta figura se ha repetido demasiadas veces en demasiados ayuntamientos de España.

No podemos calificar de realmente democrático un sistema orientado a perpetuar en el poder al conjunto de fuerzas que actualmente se alternan en los gobiernos municipales y autonómicos. Los grandes partidos reciben millones de euros del Estado, a lo que hay que sumar los medios técnicos y humanos que las administraciones ponen al servicio de los electos (despachos, ordenadores, vehículos, chóferes, secretarios, asistentes, etcétera), mientras otras opciones se ven aplastadas por una Ley Electoral que favorece a los grandes e impide que aparezcan las necesarias nuevas alternativas. Ni que decir tiene que los grandes poderes económicos están muy interesados en que esto continúe así, y la poco transparente financiación de los grandes partidos lo demuestra. La maraña de instituciones a distintos niveles (local, regional, nacional, europea) aumenta la sensación de lejanía de los ciudadanos. Hay una grave crisis de legitimidad de partidos e instituciones políticas.

Como consecuencia de lo anterior, cada vez más ciudadanos se apartan de la “democracia formal” y se abstienen como medida de protesta o de desinterés en las elecciones.

Para los humanistas no es suficiente votar una vez cada cuatro años. Las nuevas tecnologías permiten la construcción de mecanismos directos de información y participación, que controlen al poder político y permitan una soberanía real del pueblo, y no sólo un simulacro en el papel. Por ello proponemos una Ley de Responsabilidad Política que obligue a los cargos electos a responder ante los ciudadanos sobre las decisiones tomadas en el ejercicio de su cargo, y contemple las promesas realizadas en campaña como un contrato entre el político y los votantes. Este contrato, al igual que cualquier otro, tiene que poder rescindirse cuando el político no lo cumple.

No podemos admitir que un alcalde, o cualquier otro representante del pueblo, tome decisiones que comprometan a varias generaciones de ciudadanos sin consultarles, y sin rendir cuentas ante nadie en cuatro años. Así ha sucedido, por ejemplo, cuando un Gobierno se ha embarcado en guerras o, llevándolo al plano municipal, cuando determinados alcaldes han endeudado a sus municipios con caprichosas obras faraónicas, teniendo después que reducir la calidad de los servicios básicos. ¿Cuándo hemos sido consultados antes de tomar decisiones de este calibre? Los humanistas defendemos que la delegación de poder que se hace en los representantes tiene que limitarse a los asuntos de administración ordinaria y al cumplimiento de sus programas electorales. Todas las grandes decisiones deben ser consultadas a los ciudadanos mediante referéndum.

En definitiva, para que la actual democracia sea real, es necesario reducir el poder de los representantes y devolvérselo a los representados en forma de democracia directa. Para ello necesitamos la creación de una Ley de Responsabilidad Política que sancione los incumplimientos electorales, que garantice un acceso igualitario de todos los partidos a los recursos públicos y a los medios de comunicación, y que permita que los colectivos ciudadanos puedan tener iniciativa directa legislativa y ejecutiva, incluso promoviendo la revocación de mandatos. Esta concepción de la democracia real es muy factible para ponerla en práctica en los municipios, donde el ciudadano tiene percepción directa sobre lo que hacen sus alcaldes y concejales.

Continuará.../

7 abr 2011

Desde qué situación partimos antes las próximas elecciones

¡CON USTED, TODO, SIN USTED, NADA!

El PARTIDO HUMANISTA, ¡Algo más que un partido!

¿Es el PH más de lo mismo?

A la mayoría de las personas, el comportamiento político actual – de instituciones y partidos políticos- nos parece una farsa y una desvergüenza; nos produce un fuerte rechazo y no queremos tener nada que ver con ello. 

Sin embargo, las decisiones políticas, condicionan grandemente nuestras vidas cotidianas y, nos guste o no, debemos hacer algo al respecto ya que el desentendernos, sólo logra dejarles el camino libre.

Esas decisiones hoy, están en manos de pequeños grupos "cerrados", de castas políticas que imponen su dirección al conjunto de la sociedad.

Esa dirección no va en beneficio de la mayoría, sino de minorías: mientras estas consolidan y acrecientan sus privilegios, la mayoría se va viendo crecientemente asfixiada y arrinconada.

El problema no está sólo en las personas que gobiernan, sino y sobretodo en el conjunto de disposiciones y leyes, que permiten y perpetúan esa situación.

Pensar que aquellos que sacan beneficio de la situación, pudieran cambiarla para beneficio de todos, es "soñar despierto o engañarse a sí mismo".

Muchos sentimos que la política tal y como está armada en la actualidad no puede mejorarse y que, el recambio de las personas que toman las decisiones, no soluciona el problema: "se van unos y vienen otros", sin que por ello, cambie  la dirección general, ni nuestras vidas -o quizá sí, a peor-. 

Así, nosotros afirmamos que lo necesario es "un cambio de dirección". La política y el entramado político en que se sustenta, deben ser" humanizados", es decir, dotados de una dirección en beneficio de las personas.

El nuevo humanismo aspira a que, como "mínimo" todas las personas tengan "los mismos derechos e idénticas oportunidades".

El instrumento del nuevo Humanismo para implementar esa aspiración en el campo político es el Partido Humanista. A través de él, se propugnan las leyes y el entramado que harán que esa propuesta sea una realidad.

En absoluto es suficiente la declamación de esos principios: ellos sin los instrumentos  o medios adecuados -leyes, disposiciones, etc.- que lo hagan posible, no son más que una burla o un intento de engañar o una mera postergación.

Humanizar la política significa también, darle el lugar que le corresponde que, desde luego, no es el que ocupa en la actualidad.

Hoy, cualquier ciudadano que lea cualquier periódico, al observar la cobertura informativa que se le da -lo que hacen o dejan de hacer, lo que dicen o no dicen, cómo se visten o qué comen, etc., etc. como si se tratara de estrellas cinematográficas -.tiene la impresión de que esa actividad es de lo más importante. 

Algo similar ocurre con la economía. Ambas son actividades humanas que pueden ser útiles para la sociedad, pero su actual protagonismo no se corresponde con su real importancia; ninguna de ellas –a pesar de lo que se nos intente hacer creer- es lo importante: LO REALMENTE IMPORTANTE SON LAS PERSONAS.

Así, la SALUD física, mental y moral de las personas es importante, su  EDUCACIÓN es importante, su correcta ALIMENTACIÓN  es importante, su VIVIENDA apropiada es importante, su VEJEZ sin sobresaltos, después de toda una vida de contribuir a la sociedad, es importante.

Hoy, la política, el estado son los últimos velos que ocultan una dura realidad: que el principio que se intenta imponer a la sociedad es el del PODER ECONÓMICO y la perpetuación de los PRIVILEGIOS derivados del mismo. Una auténtica "dictadura del dinero" porque, la gran mayoría no queremos tal sistema. 

Si la gente viéramos esto con claridad, si fuéramos conscientes de la magnitud de la situación, sin duda alguna que nos rebelaríamos.

Así pues, ese es hoy el principal cometido de la política: ocultar aquella realidad a los ojos de la gente, hasta tanto el "sistema" se consolida a nivel global. 

Esos son pues los amos, a cuyo servicio, está hoy la política y el Estado -lo poco que va quedando de el-. Y el cometido del PH es mostrar con la mayor claridad posible lo que en realidad está ocurriendo y lo que ocurrirá de no mediar una intervención de la  gente, que lo evite. Mostrar y proponer otra dirección y, luego que cada cual saque sus propias conclusiones.
En el momento en que esos poderes económicos se sientan seguros de poder mantener el control por sí mimos, tanto Estado como política, habrán dejado de serles útil.

Lo que hoy les mantiene aún en escena, es que permiten al sistema FINANCIERO- ECONÓMICO- ganar un tiempo precioso hasta completar su completa instalación y consolidación mundial -eso que llaman la globalización y que en nuestro país, se traduce como "terminar con el estado del bienestar" -.

Se han privatizado y han convertido en "negocios para unos pocos listillos", la salud y los medicamentos, la educación, la vivienda, el trabajo, el derecho a un préstamo en condiciones normales y no de usura y robo a mano armada, las telecomunicaciones, el transporte, la energía, el agua, los alimentos, la biodiversidad (semillas tratadas genéticamente con patentes monopolizadoras, en manos de multinacionales), etc., Todos ellos servicios esenciales y necesarios para la calidad de vida y el bienestar de las personas y poblaciones, y que creemos que de ninguna manera es el final del trayecto: es sólo un paso en ese plan. Tampoco es un pequeño paso, es "un enorme paso", porque con él han roto ya el esquema de una sanidad universal y gratuita. También lo han roto en la educación -privatizaciones encubiertas crecientes-, en las pensiones -retrasando la edad de la misma e introducción de la "duda" de que a futuro, el sistema público pueda mantenerse y en lo laboral - filtrando la creencia de que fatalmente habrá paro endémico-. En todos esos campos han establecido, como moral más elevada el negocio y el lucro.

A todos nos gustaría creer que el proceso se parará aquí y que luego irá mejorando; lo deseamos y quisiéramos creerlo.

Pero este proceso no se detendrá hasta que todo sea privatizado, es decir, hasta que todo esté en manos del "poder económico" -no hay que dejarse desorientar por la aparición en un primer momento -tras la privatización de lo público-, de múltiples empresas, que durante un corto tiempo, al competir entre sí (con lo que los precios tienden a bajar ligeramente), dan la sensación a la gente, de que efectivamente, ha sido una buena solución; no habrá que esperar demasiado, para ver cómo todas esas empresas más o menos grandes, más o menos pequeñas, van desapareciendo y siendo absorbidas por los grandes imperios económicos transnacionales ante los cuales, las personas quedaremos cada vez más desamparados; ese es un proceso que podemos ver en marcha, en campos que ya estaban en lo privado-.
Si no actuamos en conjunto y con permanencia para modificar esa dirección, ella no cambiará por sí sola y menos aún, por acción de los que la dirigen puesto que son sus beneficiarios inmediatos.

El estado, se va desprendiendo de todas aquellas actividades que le dieron vida y, por último, ¿con qué quedará? Quedará probablemente, con la recaudación de impuestos - que ya nadie sabrá muy bien con qué fin-, las relaciones exteriores y, sobretodo, con todo el aparato de represión: Policía y ejército, cuyo uso en un mundo ya homogeneizado estatalmente, evidentemente, sólo podrá ser "doméstico" o, a lo sumo, para represión de las poblaciones de otras regiones -véase OTAN, por ejemplo-.

Hoy la democracia no es real es solo "formal" y aún ese espacio, se reduce día a  día.

Es necesario pues, utilizar con decisión y rapidez, los resquicios que aún quedan: el voto es uno de ellos, y hoy no votar o votar en blanco les favorece a ellos también, porque ya no se considera en los resultados electorales. Si ud. está viendo, está sintiendo, que nada bueno va a salir de esas instituciones políticas, de esos partidos políticos, que están corruptos, no tanto por las personas que los integran, sino sobre todo "por la dirección" que llevan y por las instituciones existentes, entonces ud. debería apoyar al PH, ud. debería ayudarnos porque solos no podemos hacer nada. Ud. debería adherir a nuestras propuestas, debería contribuir al desarrollo de lo único viable: la unión de la gente en la base social hoy destruida y separada, porque todo lo que se está viendo no parece muy viable. Y hay que empezar por unirnos en los barrios, en las empresas, en las universidades, es decir, en todas aquellas instituciones en las que estemos integrados o participemos.

Le pedimos pues, que nos ayude, porque esto está muy mal, el problema está a la vuelta de la esquina, ahí caminando hay problemas, así que ayúdenos.

Puede ser que las casas de muchos de nosotros, no estén ardiendo todavía.
Quizá aún no haya entrado en nuestros hogares, ni la droga, ni el alcoholismo, ni el paro, ni la enfermedad, ni el desamparo social o familiar, ni la violencia -doméstica u otra-. Pero también es posible, que si echamos una rápida mirada a nuestras vidas, podamos observar cómo se va instalando en ellas una creciente inquietud respecto a nuestro propio futuro, al futuro de nuestros seres queridos, al de nuestros amigos, conocidos o vecinos. Quizá podamos observar también, que ese futuro va dejando de ser lejano y se va haciendo más cercano a medida que pasa el tiempo. 

Puede que a la vista de todo ello, decidamos tomar cartas en el asunto o puede que decidamos, por el contrario, esperar a que el fuego esté más cerca. En este último caso, podrían suceder, al menos, tres cosas: 

1-que entonces sea demasiado tarde; 2-que el tiempo de espera, que no transcurre en vano, nos haya debilitado tanto que ya no podamos hacer frente a la situación; 3-que, efectivamente, controláramos la situación pero con un desgaste tan grande que nos dejara indefensos ante nuevos embates. Si en cambio, a la vista de la situación general y de lo que hemos observado en otras casas de los alrededores, decidiéramos tomar las riendas, ¿qué es lo que estaríamos arriesgando? 

El PH es un pequeño partido, muy pequeño, como todo lo que nace.

Pero este pequeño partido, podría ser algo "grande, algo realmente grande si uds. lo quieren. Nosotros somos muy poquitos: no más de 50 en toda Canarias y no más de 30 mil repartidos en 72 países. Nosotros solos no podemos hacer nada.

Por eso nos dirigimos a toda la gente que ve, que siente cómo están las cosas, para que nos ayuden. A toda la gente que no cree que de las instituciones actuales, pueda salir nada bueno, a todas ellas les pedimos que apoyen lo único viable, que nos ayuden.

¿Si yo fuera candidato a Alcalde, tú me votarías? ¿Si yo te pido que me ayudes?, ¿lo harías? Bien, si estás dispuesto o dispuesta a ayudarme por ahora puedes empezar afiliándote; ese es el 1er.paso. Si me preguntaras ¿qué más puedo hacer? te diría que: informes a otros -familiares, vecinos, amigos, etc., de que es lo que estamos haciendo y de la necesidad que tenemos de ayuda, porque solos no podemos cambiar nada.

6 abr 2011

¿Por qué he decidido presentarme a las elecciones y organizar una candidatura del Partido Humanista?



He decidido presentar la candidatura del PH en la localidad donde vivo, que se llama La Laguna, en la provincia de Santa Cruz de Tenerife ¿Cómo he llegado a esta decisión?

Llevo toda mi vida (53 años) viviendo aquí. Llevo 22 años presentándome a elecciones generales, europeas, municipales y autonómicas en las candidaturas del Partido Humanista. He recibido propuestas de otros partidos para ir en sus listas, pero mi deseo y mi intención y aspiración profunda es la de ayudar a construir un barrio y una ciudad más humana y justa y para eso hay que ser independiente y estar libre de padrinazgos de los poderes económicos, cosa sólo posible hasta ahora en un partido como este, el PH. 

Pasados todos estos años, las cosas que veo en mi barrio y mi ciudad, cómo se ha cuidado del entorno, cómo se ha tratado a los vecinos, su salud, la educación, su calidad de vida, el paro, es decir, las cosas verdaderamente importantes, han ido desmejorándose y en este momento están muchas alarmas encendidas. He visto a lo largo de estos años como se han prometido muchas cosas, ciñéndonos a las últimas elecciones (las promesas son casi las mismas de unos y otros partidos) y de lo prometido no se ha visto gran cosa hecha.

Quizá sea este el momento de recordar esas promesas electorales que hicieron los vencedores y hacer balance de cuánto de ello se ha cumplido. Realmente, desde mi punto de vista, muy poco de las cosas que son importantes para el bienestar de los vecinos: salud, educación, vivienda, cuidado ambiental y trabajo.

Por mi parte no me llevaré sorpresas ya que esos que “gobiernan” en La Laguna, en la isla de Tenerife y en el parlamento autonómico no dejan de ser una sucursal de un partido central que está obedeciendo a sus amos, la banca y el gran empresariado… Por otra, si en algún momento pensé que quizá alguno de esos candidatos estuviera realmente interesado en trabajar para beneficiar a los vecinos, ese pensamiento se deshizo a las pocas semanas de las elecciones.

Llegadas las fechas próximas a nuevas elecciones, yo estaba participando en el organismo Humanista, Mundo sin Guerras y sin violencia. Había decidido no volver a presentarme en unas elecciones, pero en un momento dado y ante las innumerables preguntas de amigos y familiares de si me iba a volver a presentar, me digo que mi localidad se merece algo mejor, y voy tomando conciencia que eso está en mis manos, sólo tengo que hablarlo con los amigos del PH.

Y así, hablando con Paco y Nacho.., contacto con Javier y lo ponemos en marcha. Hacemos papeles, contactamos con personas que quieran estar en la lista. Aquí estamos ahora.
Necesitamos personas que estén realmente interesadas en participar en la MEJORA REAL del bienestar de la gente, de los barrios de la ciudad, de la isla y del resto del archipiélago, desde el ámbito de la política, aunque ese ámbito esté ahora desprestigiado, y para ello, se requiere cumplir algunas de estas condiciones:
  • Que quiera, que le importe desde muy adentro mejorar las condiciones de vida de los vecinos. Esto es inexcusable.
  • Tener suficiente contacto con los asuntos varios e importantes que afectan a los vecinos  de la localidad para poder tener la información necesaria para la toma de decisiones que tengan que hacerse.
  • Estar suficientemente esclarecido sobre el ideario del Partido Humanista, el sistema electoral, la representatividad, la banca, etc. y participar de los talleres de formación política del partido, para estar preparado frente a las fuertes presiones que con seguridad se sufrirán siendo uno candidato y más si se es elegido concejal. Además conocer las responsabilidades a que se compromete.
Lo mejor: hemos encontrado a varias personas simpatizantes del partido humanista que viven en La laguna y otras localidades de la isla y están muy interesadas en participar y sumarse a este reto. No obstante, seguimos sin ser suficientes para completar al menos una lista al Cabildo de Tenerife, una lista al ayuntamiento de La Laguna y otra al parlamento de Canarias por la provincia de S/C de Tenerife. Por ello desde aqui y desde otros foros convocamos a todos los vecinos a sumarse a estas listas electorales, necesitamos como mínimo 77 candidatos para poder presentar esas tres listas, de aquí al 17 de abril.

¿Estás interesado? ¿Quieres más información? ¿Quieres unirte? 

Escríbenos a: phtenerife@yahoo.es

5 abr 2011

Posición de Silo sobre la Investigación Nuclear

(extracto de charla en marzo de 1989)

"Nosotros ponemos por valor central al ser humano, y estamos a favor del desarrollo y estamos a favor de la tecnología y aprendemos de los que han cometido desastres en el desarrollo de la tecnología y de la industria para no volverlos a aplicar en otras cuestiones prácticas. Pero nosotros no nos vamos a oponer, inclusive, no nos vamos a oponer a la investigación en el campo de la energía nuclear.

No nos vamos a oponer; a lo que nos vamos a oponer es a la radicación de centrales nucleares, que son las que ponen en peligro a la población, ¡cómo no! observen lo que ha pasado en la Unión Soviética, vean por qué los yanquis están cerrando las centrales nucleares, vean el despelote que hay en Europa respecto de eso. Pero si hay en América Latina unas fuentes hidrológicas excelentes para crear energía por todos lados, ¡qué diablos! ¡si hay un montón de formas alternativas de producción de energía! ¿Qué diablos vamos a hacer metiendo centrales nucleares? Este es otro problema, ahora bien, ¿entonces hay que estar en contra de la investigación nuclear? Pero cómo vamos a estar en contra de ninguna investigación! No podemos estar en contra de ninguna investigación de la naturaleza que sea, ni de la genética; tampoco podemos estar en contra del conocimiento. Pero es que con la investigación nuclear se empiezan a dominar los secretos del átomo y eso podría conducir a una guerra. Y también los antibióticos podrían conducir a una guerra, por que entonces se hacen bombas bacteriológicas, y entonces también, todo podría conducir a una guerra. Y si no hubiera tecnología armamentista, bueno, se tirarían con una honda, ese no es el planteo.

La investigación nuclear no podemos detenerla, y nos parece importante porque inclusive en el campo de la investigación nuclear se está trabajando en la producción de energía de fusión, que no es energía polucionante. El día que los transatlánticos, con la misma agua del mar, puedan convertirla en energía, y el día que los grandes transbordadores del mismo ozono de la atmósfera o del mismo oxígeno de la atmósfera, tomen tal fuente y la transformen en energía de fusión y salgan del planeta, ese día va hacer un día interesante. Esa energía no es polucionante, esa energía está en pañales, la energía de fusión."

28 mar 2011

Energía nuclear: intencionalidad humana y desastres ad-portas

Documentos revelan que la planta nuclear en Fukushima, Japón no había sido debidamente inspeccionada, medidas de seguridad fueron dejadas de lado y razones económicas tuvieron prioridad a pesar del riesgo planteado por decisiones como la prolongación de la vida de un modelo obsoleto y la acumulación de más barras gastadas de combustible que las que la planta podía manejar.


Pressenza Tokyo, 3/24/11 Desde que los primeros homínidas hicieron algo diferente a lo de otros animales: ir hacia el fuego en lugar de huir de él, el ser humano ha estado repitiendo esta cosa tan peculiar una y otra vez. Innumerables casas, barcos y ciudades quemadas y todavía estamos aprendiendo a dominar el fuego, pero podemos ver por todas partes la evidencia de los beneficios producidos por el proceso de aprendizaje de aumentar la temperatura del fuego para producir cerámica en un comienzo, y después para manipular los metales, que son la base de nuestra tecnología tanto para la paz, la salud y el bienestar, como para la guerra y la destrucción.


Esta función de la intencionalidad humana, de interpretar de un modo diferente un mismo objeto o situación, junto con nuestra necesidad de dominar y hacer uso de cualquier cosa a nuestra disposición a pesar de los riesgos, está impulsada por la necesidad de superar el dolor y el sufrimiento. Esto puede ayudarnos a entender por qué demonios Japón, la única víctima de un holocausto nuclear limitado, decidió construir un gran número de centrales de energía nuclear en medio de áreas expuestas a terremotos y tsunamis. A falta de otros recursos naturales para producir energía la memoria de la explosión que había destruido cientos de miles de vidas humanas en dos ciudades pasó del horror de la muerte y la destrucción a la admiración de la cantidad de energía generada. La energía nuclear ha servido bien al desarrollo económico de Japón, pero la burbuja ilusoria de conocimiento tecnológico y precisión con la que vendieron automotores a todo el mundo y energía nuclear a su propia gente ha estallado.


Un artículo de Justin Mc Curry para The Guardian titulado "Empresa nuclear en Japón" admite que faltaron controles de seguridad en la planta golpeada por el desastre del 22 de Marzo 2011 www.guardian.co.uk/world/2011/mar/22/japan-nuclear-power-plant-checks-missed da detalles acerca de la planta de Fukushima, que "contiene muchas más barras de combustible gastadas que las que fue diseñado para almacenar, mientras que sus técnicos en varias ocasiones no llevaron a cabo los controles obligatorios de seguridad ... De acuerdo a documentos de Tokyo Electric Power (Tepco), la empresa en varias ocasiones evadió controles de seguridad durante un período de 10 años hasta dos semanas antes de la catástrofe del 11 de marzo, y permitió que las barras de combustible de uranio se acumulasen dentro de las instalaciones, de 40 años de edad, ... Cuando la planta fue golpeada por un gran terremoto y el tsunami, sus reactores contenían el equivalente de casi seis años de combustible de uranio altamente radiactivo producido por la instalación ... Las revelaciones se suman a la presión sobre Tepco para explicar por qué, su director general Masataka Shimizu empeñado en la reducción de costos, optó por ahorrar dinero mediante el almacenamiento del combustible gastado en la planta en lugar de invertir en opciones de almacenamiento más seguras ... Los críticos del programa de energía nuclear de Japón explican que las condiciones irregulares de seguridad del sector y vínculos estrechos con las autoridades reguladoras tendrán que cambiar si se quiere recuperar la confianza pública ... Se informó que los lapsos de seguridad en la planta continuaron hasta dos semanas antes del tsunami con fallas en los sistemas de refrigeración de los reactores y que contribuyeron a la más grande emergencia de energía nuclear del mundo desde Chernobyl en 1986 ... Un mes antes del tsunami, los reguladores del gobierno aprobaron una solicitud de Tepco para prolongar la vida de uno de sus seis reactores por otra década, a pesar de las advertencias de que su generador de energía de reserva contenía grietas de tensión, haciéndolo más vulnerable a daños por agua. Semanas más tarde, Tepco admitió que no había podido examinar 33 piezas del equipo dentro de los sistemas de refrigeración de la planta, incluyendo las bombas de agua, según el sitio web de la agencia de seguridad nuclear ... Cuando ocurrió el desastre a principios de este mes, la planta contenía cerca de 4.000 elementos combustibles de uranio mantenidos en las piscinas de circulación de agua - equivalente a más de tres veces la cantidad de material radiactivo habitualmente mantenido en los núcleos activos de los reactores de la planta ... ".


"Un cuchillo no es ni bueno ni malo, pero la persona que lo sostiene por la hoja está equivocada", dijo René Daumal, y esto ha sido cierto para cada forma de tecnología, herramienta y cada implemento desde la flecha con punta de piedra hasta el iPad 2. ¿Será alguna vez segura la energía nuclear? El problema es que en esta sociedad globalizada impulsada por el mercado con el dinero-como-la-medida-de-todo hay que añadir factores de riesgo como "la codicia", "la competencia" y la corrupción a la lista de posibles accidentes, ataques terroristas y desastres naturales que pueden desencadenar otro Chernobyl o algo peor. La cuestión aquí, al margen de cuántas personas morirán de cáncer o sufrirán enfermedades causadas por Fukushima, es: ¿Te gustaría vivir cerca de una estación de energía nuclear? O mejor aún, ¿me gustaría vivir cerca de una central nuclear?


Pocas horas después de que Japón fuera golpeado por el peor desastre natural de su historia, los mercados de todo el mundo empezaron a especular con las acciones de distintas empresas, ¿irán hacia arriba o hacia abajo con el desastre? ¿La reconstrucción aumentará el valor del yen? ¿Sería rentable invertir en empresas de construcción? El número de muertos crecía, los refugiados de las ciudades arrasadas en duelo, mojados, con frío y hambre, pero los mercados de valores iban a toda marcha. Esta pequeña viñeta acerca de la deshumanización que experimentamos en la vida cotidiana y que muestra su dimensión monstruosa cuando se enfrenta a acontecimientos como los que tienen lugar en Japón, debería ser una luz de advertencia no sólo para detener la construcción de centrales nucleares y clausurar las ya existentes hasta que todos los problemas de seguridad y medio ambiente sean resueltos, sino también para revisar con urgencia los valores del sistema en que vivimos y para poner de una vez por todas la vida humana por encima del dinero.