24 sept. 2013

Vídeo de llamamiento a la desobediencia sanitaria


Vídeo de llamamiento a la desobediencia sanitaria
¡Buenos días!

Te escribimos desde Yo Sí Sanidad Universal para hacerte llegar un vídeo que hemos diseñado para lanzar nuestra campaña de difusión al personal sanitario: https://www.youtube.com/watch?v=s581fOoHVTc

El objetivo de esta campaña es derogar el RDL 16/2012 que modifica uno de los pilares de nuestro sistema sanitario: la universalidad. Este decreto divide a las personas entre aseguradas y no aseguradas, convirtiendo el derecho a la salud en un privilegio.

Es por esto que hacemos un llamamiento a todos los profesionales y a la ciudadanía en general a ejercer la desobediencia civil para defender el derecho universal a la salud a través de diferentes propuestas que puedes encontrar en nuestra web.

Esperamos que sea de tu interés y que nos ayudes con su difusión.
Gracias por anticipado,
Un saludo desobediente,

Yo Sí Sanidad Universal


 



21 sept. 2013

Propuestas de “Carta por la Ciencia” ante los Presupuestos Generales del Estado 2014

Ante la situación en la que se encuentra la I+D+i en estos momentos en el país y el inminente proceso de elaboración de los Presupuestos Generales de Investigación para el año 2014, con un horizonte anunciado de mejora presupuestaria, el colectivo Carta por la Ciencia se ha dirigido esta semana a todos los partidos del arco parlamentario para solicitarles una reunión urgente con el fin de hacerles llegar nuestra visión de las medidas más urgentes e indispensables a adoptar en estos presupuestos con el objetivo de alcanzar unos niveles mínimos que permitan preservar la competitividad del sector de la I+D tan castigado en los últimos años.

Las propuestas que esperamos que tanto el gobierno como los partidos políticos puedan incorporar a sus iniciativas en torno al próximo debate de los presupuestos son las siguientes:

1.- Recuperación de los niveles de financiación pública existentes en 2009, a lo largo de los tres próximos ejercicios presupuestarios, de forma que nos aproximemos al promedio europeo del 0,6% del PIB de inversión pública en I+D en los capítulos 1 a 7 (ha caído desde 4.276M € a 2.267M € en el periodo indicado), deberían incrementarse los recursos en 1.909M € en tres años, lo que supone un incremento anual de 636M €. De esta forma podríamos comenzar a recuperar nuestra posición en Europa en cuanto a inversión pública en I+D y con ello marcar una senda de futuro para el país.
2.- Eliminación de los actuales límites de la tasa de reposición de empleo público en el sector de I+D, de modo que puedan incorporarse nuevos recursos humanos de acuerdo a las necesidades reales del sistema de I+D+i y a su convergencia con Europa en científicos por habitante.

3.- Dotación de suficientes recursos para el Plan Estatal de Investigación 2013-2016 de modo que se puedan lanzar y regularizar todas las actuaciones anuales previstas en el mismo cumpliendo los plazos tanto de convocatorias como de resolución de las mismas y llevando a cabo la inyección de recursos en el sistema público de investigación para evitar el colapso de una parte significativa de sus instituciones más emblemáticas.

4.- Creación de la Agencia Estatal de Investigación dotada de unos presupuestos plurianuales adecuados para poder constituirse como una institución autónoma e independiente.

Carta por la Ciencia ha renovado asimismo la petición de entrevista a la Vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, remitida tras las manifestaciones celebradas el pasado 14 de junio, en más de 20 ciudades, en la que se ha convertido en la mayor movilización en defensa de la investigación pública celebrada en nuestro país y cuyas reivindicaciones no fueron escuchadas por el MINECO. Pensamos que desde su posición como Vicepresidenta Económica puede y debe coordinar los esfuerzos y las decisiones urgentes que han de tomarse para salvar un sector como el de la I+D, clave para el futuro de nuestro país.

Colectivo Carta por la Ciencia.


Rv: Fwd: LA FADSP RECHAZA EL NUEVO COPAGO EN MEDICAMENTOS

LA FADSP RECHAZA EL  NUEVO COPAGO EN MEDICAMENTOS
 
El BOE de 19 de septiembre de 2013 publica una resolución de la Dirección General de Cartera Básica de Servicios del Sistema Nacional de Salud y Farmacia por la que establece el copago de los medicamentos dispensados a los pacientes no hospitalizados por los servicios de farmacia de los hospitales.
 
Estos medicamentos hasta hora eran de dispensación gratuita y se dirigían a enfermos con hepatitis C, distintos tipos de cáncer, VIH, artritis, etc.
 
Aunque la resolución establece que se trata de una aportación reducida, con un tope máximo de 4,20€, hay que tener en cuenta que se trata de enfermos con patologías crónicas que ya consumen otros medicamentos sometidos a copagos y que en muchos casos de trata de personas con ingresos muy reducidos (pensionistas, etc), por lo que se trata de una nueva barrera que dificulta y/o impide el acceso a medicamentos necesarios a los sectores de la población con menores ingresos.
 
El copago farmacéutico ya en vigor ha producido serias dificultades para acceder a los medicamentos a los pensionistas. Diversas encuestas señalan que entre el 12,4 y el 16,8% de los pensionistas no retiran los medicamentos prescritos por problemas económicos.
 
En esta situación entendemos que este nuevo copago agrava la situación, produce mas problemas en el acceso a los medicamentos y generara un aumento de la morbilidad y de la mortalidad en los grupos de población con bajos ingresos y graves problemas de enfermedad. Se trata de una agresión mas del Ministerio de Sanidad a los mas pobres y mas enfermos.
 
Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública
19 de septiembre de 2012
 



14 sept. 2013

Un enfoque particular sobre algunos temas de actualidad

Todos nos acordamos de aquello de... "No importa en que bando te hayan puesto las circunstancias..." pero al analizar muchos de los temas que hoy son actualidad caemos fácil en la tentación de alinearnos de alguna manera. 

El problema israelí-palestino, Egipto o la independencia de Cataluña pueden y deben ser analizados de una manera alternativa que consistiría en responsabilizar directamente a la democracia mayoritaria simple de producir tales dialécticas fraticidas únicamente superables implantando la cultura del Consenso frente a la cultura de la Democracia. 


DEMOCRACIA Y CONSENSO

En un mundo donde la confrontación se ha convertido en el principio rector que regula las relaciones interpersonales, no cabe otra posibilidad que resolver lo colectivo mediante la fría aritmética de intereses particulares que luchan entre sí por prevalecer unos sobre otros.

Así, cuando se plantean diferentes posibilidades ideológicas, no se nos ocurre nada mejor que enfrentar a sus abanderados respectivos entre si al objeto de comprobar quién o quiénes poseen un mayor respaldo. Dada la manifiesta incapacidad de alcanzar acuerdo alguno debatiendo, las cámaras de representantes no pueden, por lo tanto, albergar en su seno demasiadas opciones para evitar una ingobernabilidad que se podría resolver simplemente dialogando. Por esa razón, todos los sistemas democráticos, a través de sus respectivas leyes electorales, tienden en general a establecer un bipartidismo alternante perenne amparado, a su vez, por el chantaje del "voto útil" y convirtiendo en vergonzante ese supremo acto de expresión  de la soberanía popular.

Así, en las democracias actuales, 51 individuos imponen su cosmovisión a los 49 restantes, constituyendo así una auténtica dictadura de la mediocridad. Llega esta cuestión a ser tan absurda que el número de miembros de un comité ejecutivo suele ser impar para evitar así que los posibles empates bloqueen la toma de decisiones. No importa nada la deliberación conjunta sino la correlación de fuerzas: ¿Para qué perder el tiempo dialogando?.

Solamente así, con el antepredicativo de la confrontación como telón de fondo, algo tan burdo como la democracia mayoritaria puede aparecer como el mecanismo más evolucionado que la humanidad haya desarrollado jamás para conducirse de manera conjunta.

El legado de ese miope proceder son las sociedades actuales fragmentadas en bloques sectoriales (obreros contra empresarios, padres contra hijos, hombres contra mujeres... Etc.). Es tan corta la mirada que, careciendo por completo de imaginación, muchos, en vez de plantearse fórmulas para trascender esa dinámica fraticida, optan sin embargo por elaborar "sesudos" modelos interpretativos de la realidad a partir de la actual situación sentenciando a perpetuidad esta absurda situación.  

Se tiende equivocadamente a suponer que la democracia es, de alguna manera, una aproximación al consenso cuando en realidad constituye su verdadera antítesis. No existe mejor manera de asesinar un proceso consensual que someterlo al dictamen de la mayoría. Por supuesto que en un proceso consensual se vota pero solamente para sondear el grado de aceptación de una determinada propuesta y jamás para adoptar una decisión.

La conveniencia de introducir el consenso en las democracias actuales es abordada por numerosos autores de entre los que destaca el filósofo Jürgen Habermas que considera que si las normas afectan a todos, deberían emanar siempre de un consenso mayoritario.

Sin embargo tal vez el estudio más concienzudo y práctico existente al respecto es, sin duda, el elaborado por Liphart en el que se comparan, en todo el mundo, democracias fuertemente mayoritarias frente a otras de carácter más consensual. Su análisis concluye que las primeras presentan una fuerte tendencia a establecer una clara supremacía del poder ejecutivo sobre el legislativo, una vocación inherente al bipartidismo con sistemas y leyes electorales desproporcionales destinadas a perpetuarles en el poder, gobiernos demasiado centralizados y legislaturas unicamerales que suelen poseer la última palabra en lo referente a la constitucionalidad de su propia legislación a tenor del control que suelen poseer, a su vez, sobre el poder judicial.

En realidad el actual modelo democrático, estrictamente basado en la representatividad política, ha entrado en crisis. Por un lado, los representantes terminan por corromperse administrándolo todo como si conformasen una especie de élite aristocrática social, sometida a todo tipo de dictados, ajenos al sentir ciudadano general, con tal de mantener, a toda costa, sus privilegios. Y por otro, los representados que, por pura comodidad, acaban por desentenderse eludiendo cualquier tipo de responsabilidad al respecto.

Solamente la necesidad de introducir elementos consensuales en las democracias actuales abriría la posibilidad de establecer vías de participación ciudadana constituyendo formas alternativas de democracia mucho más directas y deliberativas, permitiendo así una mayor integración de las aparentes diferencias que, lejos de manifestar distintas posiciones ideológicas, enmascaran en realidad intereses estrictamente sectoriales.

Uno de los exponentes más claros de democracia en la que se introducen elementos consensuales lo encontramos en Suiza. El trámite legislativo en ese país está regulado por un sistema sofisticado, en el cual diversos actores políticos intervienen activamente.

La iniciativa surge cuando un consejero federal propone un nuevo proyecto de ley. Acto seguido se presenta a ambas cámaras del Parlamento por separado. La cámara que inicia el debate sobre el proyecto es la que convoca una comisión que a su vez se compone de diputados de distintas formaciones políticas con profundos conocimientos en la materia. Los diputados comisionados se encargan de llegar a un acuerdo marco.

Cuando se ha llegado a un primer acuerdo provisional en la comisión, se presenta el anteproyecto modificado a la cámara que inició el trámite legislativo para que se propongan otras modificaciones.

Después de haberse aprobado el anteproyecto de ley en esa cámara, se inicia el debate en la segunda cámara donde los representantes pueden hacer sus enmiendas al proyecto. El trámite legislativo se concluye con la aprobación vigente de la ley en ambas cámaras.

Sin embargo, en el proceso legislativo suizo también puede intervenir cualquier grupo interesado al poseer el denominado «poder refrendario» mediante el cual cabe la posibilidad de amenazar al parlamento con reunir las firmas necesarias (55.000) para convocar un referéndum sobre la ley en cuestión. El Gobierno, a su vez, para impedir que se realice la convocatoria, puede negociar proponiendo un compromiso admisible por los oponentes de la ley.

En definitiva, donde reina la confrontación, lo diverso dificulta la gobernabilidad pero si se abre el diálogo con una actitud integradora, lo distinto enriquece.

(Extraido del libro "El Consenso como nuevo paradigma en las dinámicas colectivas")

Luis Bodoque, miembro del partido humanista canario