10 nov. 2009

Carta del Consejo Federal del Partido Humanista al Presidente del Gobierno

Sr. Presidente del Gobierno
Palacio de la Moncloa
Madrid

Sr. Presidente:

El 19 de abril de 2004, Vd. compareció en el Palacio de la Moncloa, rodeado de la cúpula militar, para anunciar a retirada de las tropas españolas de Irak. Aquélla fue una decisión correcta que contrastaba con la crueldad, torpeza y sumisión al gobierno norteamericano de su predecesor.

Sin embargo, esa decisión no fue acompañada por otras similares. Recientemente tuvo lugar el octavo aniversario de la invasión de Afganistán y la presencia española en ese país no sólo permanece sino que ha crecido respecto a la que había cuando Vd. llegó al Gobierno.

La operación “Libertad Duradera”, comenzada el 7 octubre de 2001, fue una guerra de agresión encabezada por Estados Unidos y Reino Unido, tan ilegítima y plagada de mentiras como la invasión de Irak. La ausencia de reacción, en su momento, de la comunidad internacional y de la opinión pública sólo puede explicarse por el shock que produjo la caída, unos días antes, de las torres gemelas.

Sabemos que ésta no fue una guerra de legítima defensa, sino de cruel venganza, única denominación admisible para una operación que comienza 26 días después del 11-S, sin que, aún hoy, haya quedado acreditada la cooperación activa del gobierno afgano en aquel atentado y que ha acabado con la vida de decenas de miles de civiles afganos. El rechazo del gobierno norteamericano a la oferta realizada por Afganistán, una vez comenzados los bombardeos, para someter a juicio a Osama Bin Laden en algún tercer país corrobora la tesis de la venganza frente a la de la legítima defensa. Sólo ese ánimo de venganza y, desde luego, la presión de la industria militar estadounidense, principal beneficiaria de cada conflicto bélico que tiene lugar en el mundo, justifican tamaña barbarie.

No es admisible que, por muy dictatoriales, fanáticos, machistas y violadores de derechos humanos que sean los gobernantes de un estado, una potencia extranjera quede autorizada a bombardearlo, destruir sus infraestructuras, colegios, casas y hospitales y herir y matar a decenas de miles de sus habitantes. No obstante, si alguien llegó a pensar que la futura libertad y bienestar de la mayoría de los afganos justificaba este sacrificio, también erró. Tras estos ocho años, la democracia, el desarrollo económico, los derechos de las mujeres en particular, y los derechos humanos en general, son aún desconocidos en esa tierra.

Vd. sabe que Estados Unidos aún no ha conseguido controlar todo el territorio afgano, por lo que la venganza estadounidense continúa en el sur del país. Meses después de la invasión, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aprobó la creación de una supuesta fuerza internacional de asistencia a las autoridades afganas (ISAF). La carencia de legitimidad democrática de las autoridades afganas, meros títeres de las fuerzas de ocupación, y el hecho de que ISAF esté constituida principalmente por la OTAN convierten a esa fuerza en un mero apéndice de la operación “Libertad Duradera”, de modo tal que los territorios que Estados Unidos y Reino Unido van conquistando al enemigo son entregados a los integrantes de la ISAF (España, entre ellos) para que “mantengan el orden y la seguridad”. Desafortunadamente, la llegada de Obama a la Casa Blanca no ha supuesto un cambio sustancial en este esquema. En estas circunstancias, las tropas españolas sólo pueden ser calificadas de combatientes invasores en un territorio ocupado y ello explica por qué son objetivo prioritario de la otras partes combatientes.

En definitiva, Sr. Rodríguez Zapatero, que las mismas razones y sentimientos que sirvieron para oponerse a la invasión de Irak son aplicables a Afganistán.

Desde hace varias semanas una gran marcha está recorriendo el mundo. Es la Marcha por la Paz y la No Violencia. Entre otras reivindicaciones, incluye la desnuclearización total y la retirada de las tropas de ocupación. En varias ocasiones, Vd. ha sido requerido para adherir formalmente a esta iniciativa, sin que conste su respuesta. El 14 de noviembre, la Marcha Mundial por la Paz y la No Violencia pasa por Madrid. Reiteramos, ante la proximidad de este hito, la invitación a adherir y además le exhortamos a que, en coherencia con esta adhesión, retome el espíritu que le condujo a adoptar aquella decisión tan valiente, sabia y moral en abril de 2004 y ordene la inmediata retirada de las tropas españolas de Afganistán.

Atentamente,
Consejo Federal del Partido Humanista. Madrid.

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